Este cambio no es baladí. Refleja una relación con el mundo más prudente, más normativizada y, en ocasiones, más ansiosa. Una forma de moderación visual que acompaña a otras transformaciones culturales. Y es que, al mismo tiempo, la cultura popular narra una historia similar.
Las investigaciones científicas realizadas sobre corpus de cientos de miles de canciones revelan una marcada evolución de la música pop en los últimos veinte a cincuenta años: ritmos más lentos, tonalidades más sombrías, letras más introspectivas. El pop se ha vuelto más melancólico, más introspectivo, menos colectivo.
Estas señales, puestas una tras otra, dibujan el retrato de una época.
Cuando el diseño encarnaba una visión colectiva
Por el contrario, el mobiliario de la posguerra —el que hoy agrupamos bajo el término «diseño del siglo XX»— rara vez era neutro. Tenía una ambición clara: reconstruir, mejorar la vida cotidiana, inventar nuevas formas de convivir.
Los diseñadores de ese periodo no se limitaban a dibujar objetos. Formulaban respuestas sociales, culturales y, en ocasiones, políticas.
El color ocupaba en ello un lugar esencial. No como un efecto decorativo, sino como un lenguaje. Expresaba el optimismo, la confianza en el progreso, el deseo de hacer que la modernidad fuera accesible y deseable. Esta lógica iba más allá del mobiliario.
Por ejemplo, con motivo del lanzamiento del Renault Twingo, a principios de los años noventa, el coche se presentó en una gama de colores vivos, acompañado de un eslogan que se ha convertido en emblemático: «Invéntate la vida que le va bien». Una clara invitación a proyectar un estilo de vida, una libertad, una identidad.
El objeto como formador de la mirada
Si admitimos que la arquitectura influye en nuestros comportamientos sociales —algo que defienden sociólogos, urbanistas y diseñadores desde hace varias décadas—, entonces nuestros interiores también desempeñan un papel fundamental.
Amueblar nunca es un acto neutro. No se trata solo de buscar la comodidad de un sillón o la funcionalidad de una mesa. Se trata de introducir en nuestro hogar formas, materiales y colores que influyen en nuestra percepción de lo cotidiano. El diseño del siglo XX tenía esta ambición: abrir la mirada, despertar emociones y, en ocasiones, provocar asombro o reflexión.
Diseñadores como Pierre Paulin, Kho Liang Ie o Charles y Ray Eames utilizaron el color como una auténtica herramienta de exploración emocional. No era ni gratuito ni arbitrario. Servía para captar la atención, crear una relación sensible con el objeto e invitar a su uso.
Otros, como Ettore Sottsass, llevaron esta lógica aún más lejos. El color, el material y la forma se convirtieron en medios para cuestionar nuestros hábitos, nuestras normas y nuestras zonas de confort. El diseño dejaba de ser discreto para convertirse en algo deliberadamente expresivo.
Autenticidad, restauración y responsabilidad
En Undesignable defendemos una idea sencilla, pero exigente: la autenticidad no se limita a una época o a una firma. También pasa por el respeto a la intención de los diseñadores.
Restaurar un mueble no consiste en esterilizarlo o neutralizarlo para que se ajuste a las tendencias actuales. Al contrario, consiste en preservar lo que cuenta: una época, una visión, una forma de habitar el mundo.
Respetar la obra de Pierre Paulin, por ejemplo, implica asumir el color —sobre todo cuando se trata de las series editadas por Artifort. El color forma parte integrante del proyecto. Eliminarlo es alterar su significado.
En un mundo que tiende a la uniformidad visual, optar por el diseño histórico, el color y la autenticidad se convierte en un acto cultural. Un acto de transmisión.
Dado que el mundo del mañana pertenece a nuestros hijos y nietos, hoy nos corresponde la responsabilidad de crear interiores que abran la mirada, estimulen la curiosidad y recuerden que los objetos pueden —y deben— tener sentido.
¿Quieres saber más?
«Un estudio inglés constata que, hoy en día, casi la mitad de los objetos analizados presentan tonos neutros, frente a solo el 15 % en el siglo XIX».
Enlace: https://www.rtbf.be/article/vers-un-monde-grisatre-pourquoi-la-couleur-disparait-elle-de-nos-environnements-et-interieurs-11390478?utm_source=chatgpt.com
«Trends in Popular Music Lyrics: A Computational Analysis», 2019, Universidad de California + Universidad de Bristol